La elección depende de numerosos factores, entre ellos el diámetro del tubo, el material utilizado, el espesor de la pared, los radios de curvatura requeridos y la complejidad de la geometría que debe realizarse.
Estos parámetros son comunes a cualquier proceso de curvado de tubos, pero en el sector aeroespacial adquieren una relevancia especial debido a las aleaciones utilizadas. Materiales como el titanio, el Inconel o las aleaciones especiales presentan características mecánicas que hacen que su procesamiento sea mucho más complejo en comparación con las aplicaciones industriales tradicionales.
Por este motivo, componentes que desde el punto de vista geométrico pueden parecer simples, por ejemplo aquellos caracterizados por una sola curva y un grado de dificultad geométrica relativamente bajo, pueden convertirse en un desafío tecnológico considerable cuando están destinados a aplicaciones aeroespaciales.
Uno de los indicadores comúnmente utilizados para evaluar la dificultad de un curvado es el DR (Difficulty Ratio). Sin embargo, este parámetro solo tiene en cuenta los aspectos geométricos de la curva y se calcula como la relación entre el cuadrado del diámetro y el producto del espesor de la pared y el radio de curvatura.
Por este motivo, aunque resulta útil como referencia inicial, no refleja completamente la complejidad real del proceso cuando intervienen materiales con propiedades mecánicas avanzadas.
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En el sector aeroespacial, los espesores tienden a ser especialmente reducidos para limitar el peso de la pieza, lo que aumenta la criticidad del proceso. Sin embargo, esto no hace que el DR (Difficulty Ratio) sea un parámetro suficientemente representativo de la curva que se debe realizar, principalmente por dos razones:
La primera es que el DR no tiene en cuenta el ángulo de curvado, un factor que influye directamente en la complejidad de la operación: cuanto mayor sea el ángulo requerido, más difícil será obtener el resultado deseado sin defectos.
La segunda es que el DR no tiene en cuenta el material del tubo. Los materiales utilizados habitualmente en el sector aeroespacial, como las aleaciones de titanio, las aleaciones de aluminio de alta resistencia y los aceros inoxidables especiales, son muy rígidos, con un porcentaje de alargamiento elástico muy bajo y, por este motivo, difíciles de deformar en frío y, por tanto, de curvar.
A todo ello se añade otro requisito fundamental, que el DR no tiene en cuenta: la calidad superficial.
En la industria aeroespacial no es suficiente realizar una curva dimensionalmente correcta; también es indispensable preservar la integridad del material y la calidad superficial. Cualquier imperfección superficial, arañazo o marca, ya sea en el interior o en el exterior del tubo, puede convertirse en un potencial punto de inicio de fenómenos de fatiga o de reducción de la resistencia mecánica del componente. En condiciones operativas extremas, como las típicas de las aplicaciones aeroespaciales, estos defectos representan un factor de riesgo inaceptable.
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Para afrontar estos desafíos es necesario contar con el máximo control en cada fase del proceso de curvado. La regla general más importante es priorizar el uso de una curvadora de tubos de nueva generación completamente eléctrica (all-electric).
Estos sistemas están diseñados para ofrecer el más alto nivel de control del proceso y permiten cumplir con las tolerancias extremadamente exigentes requeridas por el sector aeroespacial.
Actualmente, varios fabricantes son capaces de ofrecer máquinas all-electric de altas prestaciones. Sin embargo, elegir un fabricante con una larga experiencia específica en el curvado de tubos puede representar una ventaja decisiva.
BLM GROUP desarrolla curvadoras de tubos all-electric desde hace más de veinte años. La primera curvadora de tubos completamente eléctrica de la empresa se remonta a 2002. A lo largo de este extenso recorrido se han desarrollado soluciones de hardware y software que pueden marcar una diferencia real en las aplicaciones aeroespaciales.
Entre ellas destaca VGPNext, uno de los softwares CAD/CAM más avanzados disponibles en el mercado para la programación de curvadoras de tubos. La plataforma integra funciones avanzadas que simplifican el trabajo del operador y permiten mantener un control óptimo de todo el proceso productivo.
Entre las funcionalidades avanzadas de VGPNext y de las curvadoras de tubos de BLM GROUP, especialmente valoradas en el sector aeroespacial, destacan:
B_Tools, que permite compensar automáticamente el retorno elástico del material después del curvado.
Control de par modulable, que ajusta dinámicamente la fuerza de sujeción aplicada al tubo, mejorando el acabado superficial y evitando fenómenos de deslizamiento.
Booster modulable, que optimiza el empuje aplicado durante el curvado para reducir el adelgazamiento del extradós y preservar las características mecánicas del tubo.
Todas estas funciones contribuyen a uno de los resultados más importantes para el sector aeroespacial: la drástica reducción de los desperdicios de producción. Un factor fundamental cuando se procesan materiales de altísimo valor como aleaciones de titanio, Inconel y otras superaleaciones utilizadas en aplicaciones aeronáuticas y espaciales.
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Otra característica típica del sector aeroespacial es la producción en pequeños lotes. En estos contextos, el tiempo dedicado al cambio de producción adquiere una importancia estratégica.
En el curvado de tubos, el cambio de producción coincide en gran medida con el cambio de utillaje. Para garantizar eficiencia, repetibilidad y fiabilidad, BLM GROUP ha desarrollado Plug & Bend, un innovador sistema de cambio rápido de utillaje que elimina por completo los ajustes manuales.
El operador simplemente debe insertar y fijar los componentes mediante sistemas de enganche rápido. No se requieren ajustes adicionales. Plug & Bend elimina el riesgo de errores o de configuraciones diferentes a las utilizadas en producciones anteriores.
El resultado es una producción siempre precisa, repetible e independiente de la experiencia del operador individual.
¿Quieres conocer a uno de los clientes que ha elegido a BLM GROUP para este tipo de aplicaciones? Descubre la historia de MundoTech, una empresa que trabaja para las principales organizaciones del sector aeroespacial.
En el sector aeroespacial, la elección de una curvadora de tubos no puede basarse exclusivamente en su capacidad para fabricar una determinada geometría. Es necesario considerar aspectos como el control del proceso, la calidad superficial alcanzable, la gestión de materiales especiales, la reducción de desperdicios y la repetibilidad de los resultados.
En este contexto, las curvadoras de tubos all-electric de última generación de BLM GROUP, junto con las funciones avanzadas de VGPNext y las soluciones innovadoras para el cambio de utillaje, ofrecen el nivel de control, repetibilidad y fiabilidad requerido por las aplicaciones aeroespaciales más exigentes, contribuyendo a reducir los desperdicios y garantizar la calidad del componente final.